¿Te unes a un pacto generacional entre emprendedores y empresarios?

Enrique Fárez (*)

Manifiesto InverPro

Es un momento terrible para las empresas, para los empresarios, para los trabajadores, para los que están en paro o temen perder su empleo, para los que ven en peligro su seguridad económica o sus posesiones. En situaciones de inquietud o pánico, corremos el riesgo de aislarnos, buscar individualmente el salvavidas.

Se abre una brecha social. Por un lado, empresarios de más de 40 años buscando soluciones a sus negocios en crisis o riesgo potencial, o intentando trazar un “plan b” por si las cosas se ponen aún más duras, más o menos a la desesperada en función del nivel de endeudamiento y de tesorería con que este gigantesco “cambio de paso” nos haya cogido.

Por otro lado, jóvenes que acaban de adquirir su titulación universitaria o de formación profesional y se enfrentan a un mercado laboral y unas expectativas de empleo radicalmente enfrentadas a sus sueños.

Y todos en un archipiélago, Canarias, que necesita reinventar su primer negocio, el turístico, el único que a corto plazo puede impulsar el motor de nuestra economía, un sector que está registrando la mayor y más radical transformación de su modelo debido a un cambio en los hábitos de disfrute del tiempo vacacional –sobre todo por el abaratamiento de los transportes-, pero esencialmente, a que Internet descuartiza las cadenas tradicionales de promoción y venta de los destinos, pudiendo acercar como nunca a clientes (turistas) y proveedores de servicios (alojamientos, industria anexa), desequilibrando la cadena de intermediación (agencias, touroperadores).

Entre junio de 2010 y febrero de 2011 acometimos la tarea de reunirnos con 80 empresarios, para publicar dos libros de entrevistas, según dos tipos de perfil. Del total, 30 son negocios con ingresos de más de 20 millones de euros anuales, lo que en Canarias son ya “las grandes empresas”. Y 50 son empresarios en múltiples sectores de actividad diferentes, con ventas entre 0,8 y 20 millones de euros y con más de 6 trabajadores, que reúnen características que hemos definido como “caso de éxito”.

Son empresarios valerosos. Nos cuentan su trayectoria empresarial, cómo han construido sus negocios, las etapas realmente duras que han vivido (todos coinciden: “ninguna como ésta” en la época más reciente), los éxitos que han cosechado… y ahora la responsabilidad y temor que sienten ante un futuro incierto.

Empresarios a los que en gran medida ha sorprendido la revolución tecnológica y la globalización. En ocasiones, modelos de negocio procedentes de otros tiempos, aquellos en que Canarias estaba a salvo gracias a su lejanía, sí, “los costes de la insularidad”, pero que también nos protegía de los “movimientos empresariales depredadores” que empezaron a convulsionar la economía española (peninsular) en las últimas décadas. Vivíamos en un mercado que no había hecho más que crecer con tasas –según el municipio o isla del que hablemos- del 3%, 6%, 10%... año tras año.

Estos empresarios, y aquellos que no han logrado tan claramente la categoría de “empresas de éxito”, hoy deben reinventarse en mayor o menor medida. Y algunos se encuentran tan asustados que desconfían abandonar su despacho para buscar en el exterior las soluciones (nuevas ideas, mercados, tecnologías…), un despacho en el que han pasado tantas horas...

Sea cual sea el perfil, a todos ellos va dirigido esta iniciativa, este pacto generacional que proponemos. Es un buen trato. Un trato justo para ambas partes. ¿En qué consiste este pacto?.

Estamos creando una red canaria de business angels, un término desconocido para la mayoría de nuestros hombres y mujeres de negocios, pero que sustenta en buena medida el modelo de éxito de otras regiones, desde Estados Unidos a Alemania, desde el Reino Unido a India. Los business angels (“ángeles de negocio” en español) son empresarios que cuentan ya con un recorrido vital y empresarial (sí, a partir de 40 años puede ser la edad media) y que invierten (¡ojo!, hablamos de negocios, no de beneficencia) en proyectos promovidos por jóvenes emprendedores.

El pacto consiste en ayudarnos mutuamente. Los jóvenes, los emprendedores, necesitan consejo, guía, minimizar los errores (aunque deberán cometer un buen número de ellos), apoyo (moral y financiero). Desde luego, no dejarles a su suerte. Que no se nos olvide: su destino es el nuestro.

Por ello hemos creado también una incubadora de negocios, 15meses.com, que permite a los emprendedores participar en la creación y ser socio de una empresa cuyo producto o servicio tenga un modelo de negocio que se base en internet o tenga base tecnológica. Unimos a emprendedores e inversores en torno a una incubadora de negocios con el objetivo de empezar a generar ingresos en 15 meses.

Por el otro lado, los empresarios necesitan un conocimiento nuevo, la visión del nuevo mundo en red, interconectado, globalizado, en diálogo y contacto permanentes. Un mundo de fuentes de información inabarcables, infinitas, donde los consumidores toman decisiones y opinan sobre las marcas o los políticos con un desparpajo y osadía a los que las empresas e instituciones no están acostumbradas. Pero van a tener que hacerlo para sobrevivir.

InverPro nace para poner en contacto a unos y otros, emprendedores y empresarios. Algunas organizaciones ya se han unido con su patrocinio. Más de 70 profesionales y empresarios ya han ofrecido su voz, experiencia, dinero y/o tiempo. Los primeros proyectos emprendedores están sobre la mesa, pero nos faltan muchos más, en todos los sectores: nuevos modelos de negocio que sirvan de inspiración a nuevos tipos de consumidores y clientes, remotos y globales..

¿Te unes a este pacto generacional entre emprendedores y empresarios?. Si tu respuesta es afirmativa,  aquí tienes tu primer paso, tu primera contribución al salvavidas colectivo.

Recuerda, se trata de hacer negocios. Pero se trata también de compartir el ánimo, el feedback y el apoyo para desarrollar al máximo nuestro potencial. Relaciones más estrechas y cercanas con nuevas formas de pensamiento, que den cabida a la generosidad, la franqueza y la responsabilidad. Con poco, tu camino será más rentable.

(*) Enrique Fárez es periodista, empresario y business angel, presidente de la Fundación Emprende e impulsor de la iniciativa InverPro